A falta de competición, dosis extra de motivación.

La queja más frecuente de mis alumnos-entrenadores en estas semanas:

“Qué más podemos hacer en los entrenamientos, sin la competición, no hay motivación”.

La motivación es una variable psicológica que puede ser extrínseca o intrínseca. La competición, como el sueldo, los resultados u otros factores externos son elementos que ayudan a mantenerla, pero por si solos no hacen que la motivación de los jugadores y jugadoras sea elevada. Es la otra parte de la motivación, la intrínseca, que hace referencia a lo más personal y emocional de uno mismo y sus valores como jugadores/as de fútbol, la que debemos cuidar siempre, especialmente en estos momentos sociales tan complicados.

Os propongo algunas acciones que podéis llevar a cabo en este periodo tan peculiar en el que la actividad de los clubes y equipos continua pero no hay competición regular, aprovechando así que tenemos más tiempo y menos presión competitiva. Diferenciaremos entre tareas o entrenamientos optimizadores del rendimiento y tareas coadyuvantes. Todo ello con el objetivo de mantener y mejorar la motivación intrínseca de vuestro equipo.

Entrenamiento optimizador

Por una lado debemos mantener y mejorar los factores de rendimiento básicos. Para ello podemos:

1 Conservar una condición física adecuada del equipo y cada jugador.

2 Continuar y consolidar la formación técnico-táctica del equipo.

3 Perfeccionar y ampliar las jugadas ABP de estrategia.

4 Intentar generar estímulos competitivos parecidos.

Competiciones diversas con múltiples formatos, torneo de 3x3 en 4 porterías reducidas, 4x4 + porteros en porterías reglamentarias, partidos 11x11 con lastres y modificación de aspectos reglamentarios y normativos para mejorar aspectos t-t, jugar partidos amistosos contra equipos del club u otros si la legislación lo permite.

5 Fomentar la unión del grupo y sus valores.

Reflexionar y hacer ver al equipo y cada jugador/a que debemos estar agradecidos, valorando y considerándonos privilegiados por poder hacer actividad física al aire libre, practicar nuestro deporte, mantenernos en forma y sanos y divertirnos con ello.





Entrenamiento coadyuvante

Por otro lado, podemos aprovechar para trabajar mejor distintos ámbitos del entrenamiento que influyen indirectamente en el rendimiento del jugador/a y que también ayudan a mantener la motivación, evitar lesiones o reforzar los aspectos socio-afectivos entre otras muchas cosas.

1 Actividades alternativas con carácter lúdico, recreativo y de socialización.

Podemos añadir un día extra de entreno o hacerlo en uno prefijado. Podemos quedar con el equipo para practicar otros deportes como dar un paseo en bici, piragüismo, pádel, etc. ; realizar actividades de ocio y recreación que refuercen los lazos y las relaciones personales o que nos permitan trabajar algún elemento importante de un modo distinto y motivante, como por ejemplo scape rooms al aire libre, parques de aventuras, paintball, etc.

2 Juegos y dinámicas de grupo.

En el campo o en alguna instalación del club abierta. Para trabajar aspectos psicológicos y socioafectivos grupales.

3 Aprovechar para que los jugadores trabajen con otros profesionales del club.

O con los entrenadores pero en otras parcelas o áreas: psicología, nutrición, fisioterapia, podología, etc. velando por su desarrollo integral.

4 Entrenamiento personalizado de los jugadores.

Atendiendo a sus posibles ámbitos de mejora. También podemos aprovechar para trabajar por líneas, puestos o individualmente.

5 Sesiones de video.

Tanto con el equipo como individualmente o en grupos, online a distancia o en alguna sala acondicionada del club. Fundamentalmente realizaremos videoanálisis propio puesto que no tiene mucho sentido analizar a rivales al no haber competiciones, incidiendo en los aspectos a mejorar y en mantener los aspectos positivos.

6 Actividades para reforzar hábitos de salud y deportivos.

Charlas de nutrición, elección de botas y material deportivo, higiene, primeros auxilios o recomendaciones generales para el entrenamiento invisible.

7 Emplear otros materiales o instalaciones.

Salir de la rutina y entrenar en el parque, en campo de tierra u otros, emplear balones diferentes, más grandes, pequeños u otro material alternativo favorecerá que la atención y motivación se activen.

8 Tareas para la prevención de lesiones.

Tanto en el césped como en otros espacios, con balón o sin balón, realizar acciones para mantener la salud de los deportistas y prevenir lesiones siempre es una buena inversión a largo plazo, aprovecha esta etapa.




Con todo ello, la clave del éxito para mantener la motivación de nuestros jugadores/as estará en mantener el equilibrio entre la realización de tareas optimizadoras y coadyuvantes como las que hemos visto.



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